Silvina Pirraglia – análisis de obra – OBSVTR 1.0

Yo soy yo y ella también

Gabriela Pino, “Mi nombre es Blancanieves”, ThisIsNotAGallery, 11 de Agosto- 3 de Septiembre, 2011.

Un frente que se autoproclama por lo que no es: una galería de arte. Un vestido de Blancanieves que flamea, colgado, y que los curiosos, los voyeur, espiamos por una mini ventana. Escena musicalizada para quien quiera enchufar un juego de auriculares. Ese es el primer acercamiento de lo que ya es la obra de Gaby Pino.

Puertas adentro, nos recibe la artista. Es que tuve el privilegio de llegar antes y que nos convidara unas magdalenas con algo caliente. Y nos saluda con la emoción y la ansiedad de quien invita por primera vez a alguien a su casa. Porque es una casa lo que justamente vamos a encontrar cuando entremos al gran galpón de TINAG. Un site-specific construido con maderas de cajones que alguna vez contuvieron (simbólicamente, y no tanto) las manzanas que vemos desbordadas de a montones.

“Mi intención era hacerle la casa a Blancanieves”, comenta Pino, y agrega que había quedado cautivada por una muñeca Blancanieves inmensa de un pueblo en Paraguay. Inmediatamente pienso en lo interesante del procedimiento: alguien que quiere algo pero que empieza por otro lado. Como quien va preparando el terreno para recibir eso otro que está por suceder…

Ph. Alejandro Tosso

Gaby Pino ha empezado desde los bordes, con algo que servirá de contención y refugio para alguien. Y sin embargo, Blancanieves aparece sólo desde su universo y desde las huellas que ha dejado (su casa, sus manzanas, su ropa). Y dan ganas de remarcar el adjetivo posesivo porque la obra se construye desde el comienzo (su título) con un firme refuerzo del yo. Blancanieves, es en su ausencia, a través de lo que ha dejado. Tendremos que invocarla, y por qué no, reponerla. El puntapié inicial de esa invitación es reconstruyendo su historia, yendo muy hacia atrás en el tiempo para recordar el cuento que alguna vez nos leyeron. ¿Y cómo (se nos) aparece Blancanieves hoy? ¿Hay algo que nos indique en qué devino cuando logró tener casa propia? Las manzanas parecieran hablarnos desde la desmesura, como quien trata de imponer un orden particular en este mundo y empieza desde el hogar. Son ochenta los cajones de manzanas que salen de la casa, pero es un caos semi-organizado, me atrevería a decir “femenino”. Si tuviéramos que encontrar un dicho popular que acompañara a la obra, éste no sería el que se quema con leche ve una vaca y llora sino algo más en la línea de lo que no te mata te fortalece

Si Blancanieves se fue, lo que dejó es la huella de alguien que claramente se ha plantado y ha podido (finalmente) elegir. ¿Es posible seguir los pasos de Blancanieves? ¿Hacia dónde rumbea la carrera de Gabriela Pino después de este gran salto ornamental?

Silvina Pirraglia

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s